Por qué intercambiar tu casa en lugar de alquilar
Porque una vivienda vacía mientras estás de vacaciones no le sirve a nadie. El intercambio de casas entre particulares convierte esa casa desocupada en estancias por todo el mundo: ese es todo el principio de Intercambiodecasa.
Cada verano, millones de viviendas quedan cerradas mientras sus dueños pagan una habitación en otro sitio. El intercambio de casas corrige ese absurdo: tu casa le sirve a alguien, la suya te sirve a ti y nadie le factura a nadie.
No es solo cuestión de dinero. Es otra forma de viajar: un barrio en vez de una zona turística, una cocina en vez de un restaurante, vecinos en vez de recepción. Muchos miembros dicen haber descubierto la ciudad, no solo haberla visitado.

Cuatro razones que siempre se repiten
El presupuesto cambia de escala
Sin noches que pagar, una estancia de tres semanas suele costar menos que una semana de hotel. Eso hace posibles los viajes que ibas dejando para más adelante.
Una vivienda entera y equipada
Cocina, lavadora, habitaciones separadas, a veces jardín. Para una familia, la diferencia con dos habitaciones de hotel es enorme.
La confianza como moneda
Nadie le paga a nadie, así que cada uno cuida la acogida. Por eso las casas se devuelven más limpias de lo que estaban, más a menudo de lo que uno imagina.
Viajar de forma más sobria
Ninguna construcción nueva, ninguna vivienda retirada del mercado: el intercambio usa lo que ya existe y está vacío. Es la forma de turismo que menos recursos consume.

Lo que hay que aceptar, con honestidad
El intercambio pide dos cosas que el alquiler no exige: preparar tu casa y confiar. Vaciar un armario, escribir las instrucciones, responder los mensajes con cuidado: cuenta con dos o tres horas la primera vez. A cambio, no vuelves a pagar alojamiento.
Preguntas frecuentes
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